La Revista Iberoamericana de Justicia Terapéutica es una publicación especializada que tiene como propósito el estudio del Derecho como agente terapéutico, promoviendo su análisis, investigación, praxis y discusión desde una perspectiva necesariamente interdisciplinar.
Jennifer Fernández Echevarría1
El análisis de los métodos adecuados de solución de controversias (MASC) desde la psicología del conflicto permite cuestionar la premisa de que la mera incorporación de procedimientos dialogados garantiza procesos efectivos de desescalada. El conflicto no desaparece por su traslado a espacios de mediación, conciliación o negociación, sino que mantiene su estructura cognitiva, emocional y relacional si no se interviene específicamente sobre las variables que lo sustentan. La evidencia teórica muestra que los intervinientes acceden a estos procesos con sesgos cognitivos, estados emocionales intensos y patrones comunicativos defensivos que condicionan la interacción y favorecen la persistencia de dinámicas de escalada. En este contexto, la desescalada debe entenderse como un proceso técnicamente inducido que requiere intervención sobre la regulación emocional, la reestructuración cognitiva y la calidad de la comunicación. Esta aproximación resulta coherente con la justicia terapéutica, en la medida en que el sistema legal es concebido como un agente capaz de generar efectos psicológicos, por lo que su calidad no puede evaluarse exclusivamente en términos normativos, sino también en función de su impacto sobre el bienestar de los intervinientes. En este marco, el Método CEPATM se configura como un modelo teórico-aplicado que articula de forma estructurada la intervención sobre comunicación, emociones, personalidad y escucha activa. Su aportación reside en sistematizar la intervención simultánea sobre estas dimensiones, superando su tratamiento fragmentario en la práctica de los MASC. Todo ello implica una redefinición del rol del operador jurídico como gestor de dinámicas psicológicas, así como la necesidad de incorporar competencias interdisciplinarias orientadas a una resolución del conflicto más eficaz y relacionalmente sostenible.
The analysis of Alternative Dispute Resolution (ADR) from a conflict psychology perspective challenges the assumption that the mere adoption of dialogic procedures ensures effective de-escalation. Conflict does not disappear when transferred to mediation, conciliation, or negotiation settings; rather, it maintains its cognitive, emotional, and relational structure unless specific intervention is carried out on the underlying variables. Theoretical evidence shows that parties enter these processes with cognitive biases, intense emotional states, and defensive communication patterns that shape interaction and contribute to the persistence of escalation dynamics. In this context, de-escalation must be understood as a technically induced process requiring intervention in emotional regulation, cognitive restructuring, and communication quality. This approach aligns with therapeutic jurisprudence, which conceives the legal system as an agent capable of producing psychological effects. Consequently, the quality of legal responses cannot be assessed solely in normative terms, but also in relation to their impact on the well-being of those involved. Within this framework, the CEPATM Method emerges as a theoretical-applied model that structurally integrates intervention on communication, emotions, personality, and active listening. Its contribution lies in systematizing simultaneous intervention across these dimensions, overcoming their fragmented treatment in ADR practice. This perspective implies a redefinition of the legal professional’s role as a manager of psychological dynamics and highlights the need for interdisciplinary competencies aimed at more effective and relationally sustainable conflict resolution.